Si eres una persona física que recibe ingresos por honorarios, arrendamiento, o por trabajos puntuales facturados, lo más probable es que cuando te pagan, te llegue una cantidad menor a la que acordaste. Esa diferencia es la retención: dinero que tu cliente o tu patrón le entrega al SAT en tu nombre.
La mayoría de las personas piensa que ese dinero "ya se lo quedó el SAT" y que se acabó la historia. No es así. Ese dinero sigue siendo tuyo. Y si tu contador no te lo está explicando, vale la pena entenderlo de una vez.
Qué significa que te retengan impuestos
Cuando una empresa te paga por un servicio que facturas como persona física, la ley la obliga a retenerte una parte de tu pago y entregárselo al SAT en tu nombre. No es un castigo ni un cobro adicional — es un anticipo de los impuestos que tú vas a tener que declarar al final del ejercicio.
Pongamos un ejemplo concreto:
Tú facturas $10,000 pesos por un servicio. La empresa que te contrata te retiene:
- 10% de ISR = $1,000
- 10.67% de IVA (dos terceras partes del 16%) = $1,067
La empresa te deposita $7,933 y le manda $2,067 al SAT en tu nombre.
Aquí viene la parte que muchos contadores no explican bien: esos $2,067 son tuyos. Están a tu nombre en el SAT. Cuando tú haces tu propia declaración (mensual y anual), esos $2,067 entran como un saldo a tu favor que se aplica contra los impuestos que tú debes pagar.
Cómo se ve esto en tu contabilidad
Imagina que en un año facturaste $120,000 pesos en honorarios y te retuvieron en total $24,800 pesos (suma de ISR e IVA retenidos por tus clientes).
Cuando llegue marzo o abril del año siguiente y tu contador haga tu declaración anual, va a calcular cuánto debes pagar de impuestos al SAT con base en tus ingresos totales menos tus deducciones. Supongamos que el cálculo arroja que debes pagar $30,000 en impuestos.
No vas a pagar $30,000. Vas a pagar $5,200. ¿Por qué? Porque los $24,800 que ya te habían retenido se aplican como pago anticipado.
Y si el cálculo arroja que debes pagar $20,000, no pagas nada. El SAT te debe $4,800 a ti. Eso es el famoso "saldo a favor" que muchas personas físicas escuchan pero no entienden.
Por qué esto importa
Si entiendes que las retenciones son tu dinero, cambian dos cosas:
Primero: dejas de pensar que el SAT te quita y empiezas a pensar que el SAT te guarda. Tu obligación es declarar, no pagar más. La declaración mensual y anual sirve para reconciliar lo que ya pagaste (vía retenciones) contra lo que realmente debes.
Segundo: te das cuenta de que tu contador necesita registrar todas tus retenciones correctamente, porque si no las contabiliza, estás regalando dinero al SAT. Cada CFDI que tu cliente te emite por el pago debe llevar el desglose de las retenciones, y tu contador debe capturarlas. Si te falta alguna factura, te falta dinero.
El error más común
Las personas físicas suelen ver su estado de cuenta y decir: "facturé $10,000 pero me llegaron $7,933, me robaron $2,067." Y luego, cuando llega su declaración anual, vuelven a ver que tienen que pagar otros impuestos y sienten que están pagando dos veces.
No es así. Pagaste una vez, dividido en dos momentos: una parte vía retenciones a lo largo del año, y otra parte (si aplica) en tu declaración anual. Si las retenciones cubrieron lo suficiente, no pagas más. Si las retenciones cubrieron de más, te devuelven la diferencia.
Qué pedirle a tu contador
Si tu contador no te ha explicado esto, no es mala fe — es que la mayoría asume que tú ya lo sabes. Pero vale la pena pedirle:
- Una lista de todas las retenciones que te han hecho en el año, cliente por cliente.
- Que te explique tu declaración mensual y dónde se aplican esas retenciones.
- Que te avise cuando hagas tu anual si tienes saldo a favor o saldo a pagar, y cuánto fue lo que ya estaba cubierto por retenciones.
Una buena relación con tu contador no es la que te dice "no te preocupes, yo lo manejo". Es la que te explica cómo funciona tu propio dinero.
Para cerrar
Las retenciones no son impuestos perdidos. Son impuestos pagados por adelantado, a tu nombre, con tu RFC. Son parte de tu contabilidad y tienen que estar reflejados en cada declaración que presentes.
Si entiendes esto, dejas de ver al SAT como un enemigo que te quita y empiezas a verlo como lo que es: un sistema que te obliga a pagar tus impuestos, pero que también lleva un registro de cada peso que ya pagaste.
En Kiin Hub trabajamos con UC Count Riviera, despacho contable especializado en personas físicas y morales en Playa del Carmen. Si tienes dudas sobre tus retenciones o sobre cómo ordenar tu contabilidad, podemos conectarte con ellos directamente.
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