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El sargazo no lo explica todo

La Riviera perdió 645,210 pasajeros y la caída se concentró aquí. El sargazo no lo explica solo: los números, con liga, y la conversación que sigue.

El sargazo no lo explica todo

La temporada se sintió floja, y casi todos escuchamos la misma explicación: el sargazo. Ahí está, tapa la foto, apesta en la orilla y espanta reservas. Nadie lo va a negar. Pero cuando uno se sienta a ver los números con calma, la historia resulta más grande que "llegó el alga y se llevó el verano".

Y la caída fue de buen tamaño.

Lo que muestran los números

De enero a mayo, los aeropuertos de la Riviera perdieron 645,210 pasajeros contra el año pasado. Para dimensionarlo: esa cifra es el 61% de todo lo que perdió la playa mexicana en el periodo. No es que a todo el país le haya ido mal por igual. La caída se concentró aquí.

Aquí va el primer dato que no cuadra con la explicación fácil. El sargazo no es nuestro, es de todo el Caribe. El mismo cinturón del Atlántico que nos toca baña la costa de nuestros vecinos, y varios de los destinos que más crecieron este año están debajo de tanto sargazo como nosotros, o más. Punta Cana, que compite cuarto a cuarto con Cancún, recibió 10.6% más llegadas de enero a mayo mientras nosotros perdíamos terreno. Si el alga bastara para explicar la caída, la caída sería de todos. No lo es.

Y no es solo Punta Cana. En el mismo periodo, Curazao subió 9.0%, República Dominicana 10.0% y Aruba 10.4%, mientras Cancún caía 3.4%. Lo interesante es de dónde salió ese crecimiento. En ninguno de ellos vino del mercado estadounidense: el visitante de Estados Unidos creció menos que el total en cada país. Crecieron trayendo gente de otros lados. Aruba es el caso más claro: de sus nuevas llegadas, el 58.7% del crecimiento fueron argentinos.

Vale la pena poner dos datos más sobre la mesa, porque hablan de nuestra estructura, no del clima.

El primero: de cada cien extranjeros que entran por avión a Cancún, 76 vienen de solo dos países, Estados Unidos y Canadá. Es una base sólida cuando esos mercados están fuertes. También es una sola apuesta cuando uno de los dos se enfría.

El segundo tiene que ver con lo que cobramos y lo que dejamos entrar. Un crucerista deja en el país, en promedio, 87 dólares; un turista que llega por avión deja 1,192, casi catorce veces más. Son dos negocios distintos con el mismo mar enfrente, y conviene saber a cuál le estamos apostando la infraestructura.

Uno más, hacia dentro. El salario formal de la Riviera está en su máximo en unos 30 años. Suena a buena noticia, y en parte lo es. Pero tres de cada cuatro trabajadores formales del estado ganan entre uno y dos salarios mínimos. Subió el piso, no la escalera. Es un dato que cualquiera que contrata local ya siente en la rotación y en el costo de retener a alguien bueno.

Nada de esto dice qué hacer. Dice dónde mirar.

¿Qué queda dentro de nuestro control?

Parte de lo que pasó no está en nuestras manos. El sargazo es regional. El clima, los ciclos de la economía de Estados Unidos, el tipo de cambio, la percepción de seguridad que se cocina lejos de aquí. Gastar energía en discutir el alga como si fuera el villano completo es cómodo, porque nos deja a todos como víctimas de algo que nadie eligió.

Pero otra parte sí se decide localmente, negocio por negocio, y esa es la que vale la pena poner sobre la mesa. No como diagnóstico ajeno, sino como preguntas que cada quien contesta para su propio negocio.

¿De cuántos mercados depende tu clientela, y qué pasa el día que uno se enfría?

¿Qué tan fácil o difícil la tiene tu visitante antes de llegar a tu puerta, y ya estando aquí?

Y la más incómoda: ¿estamos cobrando tarifas de primer mundo y entregando una experiencia con fricciones de tercer mundo?

Esas preguntas no las contesta el clima. Las contestamos nosotros, o no las contesta nadie.

Cómo superaron caídas de demanda otros destinos

No somos el primer destino que ve caer su demanda y tiene que decidir qué hacer. Dos ejemplos, no como receta, sino como prueba de que la conversación entre privados sirve.

En Puerto Rico, tras años de contracción, el sector privado turístico empujó una figura que hoy se llama Discover Puerto Rico, una organización de promoción del destino creada por ley en 2017, con presupuesto propio y blindada de los cambios de gobierno. La idea de fondo: la promoción del destino es demasiado seria para dejarla a merced del calendario político.

En Benidorm, un destino maduro que ha sobrevivido varias crisis, los hoteleros comparten y comparan sus datos de ocupación desde 1985 a través de un organismo común. Cada quien sigue compitiendo, pero todos leen los mismos números. Saber, antes que el vecino, que una semana viene floja, es lo que permite reaccionar en vez de enterarse tarde.

Ninguno de los dos resolvió nada con un artículo. Lo resolvieron sentándose.

La conversación pendiente

Un texto puede poner los números sobre la mesa. No puede decidir qué hace la Riviera con ellos. Y esa decisión no sale de un análisis, sale de sentarse, entre quienes tienen un negocio en juego aquí, a ver los mismos datos y pensar en voz alta qué está en nuestras manos.

Desde Kiin Hub creemos que esa conversación vale la pena, y estamos pensando en cómo hacerla bien. Sin fecha todavía, sin compromiso, sin panel ni micrófono abierto interminable. Una mesa de dueños y directores que operan aquí.

Si te interesa ser parte cuando tome forma, escríbenos por WhatsApp al 990 403 6041. No hay nada que firmar todavía. Solo mantente pendiente, que esto apenas empieza.


Datos: Riviera Maya Economic Pulse.